Ciro sobre privatización de Eletrobras: soy radicalmente contra

Preguntado sobre la privatización de Eletrobras, Ciro Gomes fue enfático: "Estoy radicalmente en contra. No se entrega su matriz energética al capital extranjero. ¡Qué país del mundo hace eso !? "

Además del obvio hecho de que un país no puede quedarse sin ser capaz de arbitrar sobre su matriz energética - fundamental tanto para la población como para cualquier proyecto de desarrollo   - sobre todo entregándola como dominio de naciones extranjeras, habría, en consecuencia, la suma de otro pasivo externo en dólares que el país no va a tener condiciones de pagar. Es decir, el gobierno tendrá, como gasto corriente, que comprar la energía consumida en dólares. Extremadamente susceptible a la variación cambiaria ya los ataques especulativos.

Y, en el caso brasileño, no se trata sólo de la generación de energía. Como nuestra matriz es mayoritariamente hidráulica, se trata del control sobre el propio régimen de aguas del país. El agua utilizada por todos nosotros, por la población, por la industria y agropecuaria. Privatizar a Eletrobras sujetaría a Brasil a una vulnerabilidad sin precedentes frente a los intereses del capital internacional, sensibilizando el recurso más necesario a la vida humana.

Ciro todavía expone al ridículo la propuesta de gobierno Michel Temer que considera la hipótesis de la venta de Eletrobras por el valor de "siete parrilladas Fuego de Chão" (la red fue vendida por 1 mil millones y 800 millones). Ni a título de recaudación por venta sería un negocio a ser considerado.

Con respecto al control de las aguas, ¿qué ha ocurrido en el mundo cuando los intereses de la población son sometidos a los intereses del mercado? Podemos ver dos ejemplos. El más radical de ellos es el de Chile, que abrió de la gobernanza de aguas. En el país, las aguas son consideradas, por el artículo 19 de la Constitución de 1980, como propiedad privada, con total derecho de venta, compra o herencia. La población ha sufrido dramáticamente los efectos de la privatización del agua en los últimos 28 años. En regiones como Petorca, donde viven mil personas, no hay agua para el 4% de la población, que es propiedad de empresas agroexportadoras. La población, teniendo que recurrir a camiones pipa, no puede comprar agua para todas las necesidades.

Otro ejemplo, mucho más cercano y aún fresco en la memoria de los paulistas, fue la grave crisis en la cuenca hidrográfica del Sistema Cantareira, en 2015. El escenario de crisis había sido previsto en el estudio "Escenarios Ambientales 2020", elaborado por la Secretaría Estatal del Medio Ambiente en consulta a más de 200 especialista, aún en 2009, en el gobierno José Serra. Sin embargo, la compañía de abastecimiento del estado de Sao Paulo, la Sabesp, no invirtió el 4% de lo que había previsto para la realización de obras de infraestructura entre 2008 y 2013. La empresa, de economía mixta y capital abierto, tiene acciones negociadas en las bolsas de Sao Paulo y Nueva York, hace ganancias de cerca de mil millones al año, pero aún así prefirió repasar sus dividendos a los accionistas a hacer la necesaria ampliación de los sistemas de captación y distribución de agua. Falta que se sintió en el severo racionamiento de agua impuesto a la población.

La gobernanza de aguas, tema de foros sobre la cuestión hídrica en el mundo, es una cuestión política de las más sensibles, pues trata de un recurso del cual ningún ser humano puede prescindir y que necesita ser pensado prioritariamente a partir del interés colectivo, función que sólo el Estado es capaz de proveer.

Sobre los negocios entreguistas que se están haciendo y que perjudican al país, Ciro ya dejó claro: "va a volver todo a la posesión y propiedad del pueblo brasileño con las debidas y correctas indemnizaciones ".
 

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